Alcalà de Xivert-Alcossebre es un municipio situado en la comarca del Baix Maestrat, al norte del País Valencià, que se destaca por su rica historia, belleza natural y encanto mediterráneo. Esta localidad costera es un destino ideal para quienes buscan sol, playa, cultura e historia, ya que ofrece una amplia gama de experiencias en un entorno pintoresco. Dividido entre la zona interior, con su núcleo histórico en Alcalà de Xivert, y la costa, representada por Alcossebre, este municipio ofrece un contraste único entre mar y montaña, enriquecido por sus tradiciones y su oferta gastronómica basada en productos locales como el arroz, el aceite de oliva y los pescados frescos.
Uno de los tesoros naturales más impresionantes de Alcalà de Xivert-Alcossebre es la Playa de las Fuentes. Esta playa recibe su nombre de las fuentes de agua dulce que emergen de la arena y que proporcionan un contraste único con las aguas cristalinas del mar. Además de ser un lugar ideal para nadar, tomar el sol y disfrutar de un día de relax en un entorno natural espectacular, la Playa de las Fuentes cuenta con un paseo marítimo lleno de restaurantes y tiendas que ofrecen productos locales y platos típicos. La combinación de su entorno natural y su oferta turística hacen de esta playa un punto destacado para visitantes de todas las edades.
La Playa Romana es otra joya de Alcalà de Xivert-Alcossebre. Con su extensión de arena dorada y aguas tranquilas, esta playa es perfecta para familias y amantes de la playa. Además, su nombre hace referencia a su pasado histórico, ya que en sus alrededores se han encontrado restos arqueológicos de una villa romana que datan de la época romana. Estos vestigios, que se encuentran protegidos, destacan la importancia histórica de la zona y su relevancia durante la época del Imperio Romano. La Playa Romana también dispone de servicios como duchas, áreas de juegos infantiles y accesos adaptados, lo que la convierte en un lugar cómodo y seguro para disfrutar en familia.
La Iglesia San Juan Bautista es un elemento arquitectónico distintivo del paisaje de Alcalà de Xivert. Su torre campanario, conocida como la Torre de Alcalà, es una de las más altas de la Comunidad Valenciana, con una altura de 68 metros, y es visible desde varios puntos del municipio. Esta iglesia, de estilo gótico con influencias barrocas, cuenta con un impresionante interior que incluye frescos, esculturas y un altar mayor ricamente decorado. Además, la iglesia es el centro de importantes festividades religiosas locales, como las dedicadas a San Juan Bautista, que incluyen procesiones, música y actividades tradicionales que atraen tanto a locales como a visitantes.
Otra joya arquitectónica en Alcalà de Xivert es la Iglesia San Cristóbal. Su diseño y estructura reflejan la historia y la arquitectura religiosa de la región. Construida en el siglo XVIII, esta iglesia de estilo barroco se destaca por su fachada elaboradamente decorada y su interior, que alberga una valiosa colección de arte sacro, incluidas pinturas y retablos de la época. La Iglesia San Cristóbal también es conocida por su papel en las festividades locales, como las dedicadas a San Cristóbal, el patrón de los conductores, durante las cuales los vehículos reciben una bendición especial, una tradición que continúa atrayendo a fieles y curiosos cada año.
La Casa de la Cultura de Alcalà de Xivert es un edificio renacentista que alberga una variedad de actividades culturales y eventos. Este espacio es un centro de encuentro para la comunidad local y un lugar donde se celebran exposiciones, conciertos, talleres y actividades educativas. Además, su biblioteca pública ofrece un espacio para la lectura y el estudio, mientras que su auditorio acoge representaciones teatrales y conferencias. Este edificio no solo es un reflejo del rico patrimonio arquitectónico de la localidad, sino también un símbolo del compromiso de Alcalà de Xivert con la promoción de la cultura y el arte.
La Sierra de Irta es una extensa área natural que se extiende por los alrededores de Alcalà de Xivert-Alcossebre. Este paraje es ideal para los amantes de la naturaleza y el senderismo, ya que cuenta con una red de senderos señalizados que atraviesan montañas, bosques de pinos y paisajes costeros impresionantes. Uno de los puntos destacados de la sierra es el Castell de Xivert, una antigua fortaleza árabe y templaria situada en la cima de una colina. Este castillo conserva parte de sus murallas, torres y aljibes, y su visita permite conocer más sobre la historia de la región mientras se disfruta de vistas panorámicas que abarcan el mar Mediterráneo y las montañas circundantes.
La Torre de Ebrí es un monumento histórico que se encuentra en la Sierra de Irta y data del siglo XVI. Construida como parte de un sistema de torres defensivas costeras, esta torre fue diseñada para proteger la región de incursiones piratas que asolaban las costas del Mediterráneo. Situada en lo alto de un acantilado, la Torre de Ebrí es un excelente mirador que ofrece vistas panorámicas de la costa, las calas escondidas de la Sierra de Irta y el azul infinito del mar. Actualmente, es un lugar popular para los senderistas y fotógrafos que buscan capturar la belleza natural e histórica de la zona.
La Sierra de Irta es hogar de diversas calas escondidas, entre las que se encuentran la Cala Mundina y la Cala Ribamar. Estas calas, accesibles a pie o en bicicleta, ofrecen un refugio tranquilo y virgen donde los visitantes pueden disfrutar de la serenidad de la naturaleza y la belleza del paisaje costero. Con sus aguas cristalinas y sus fondos marinos llenos de vida, estas calas son ideales para practicar snorkel, nadar o simplemente relajarse rodeado de un entorno natural protegido. Además, estas áreas forman parte del parque natural, garantizando su conservación para las futuras generaciones.
La desembocadura del río San Miguel es un importante humedal y un refugio para aves migratorias. Este ecosistema costero, que combina agua dulce y salada, alberga una gran diversidad de flora y fauna, incluyendo especies protegidas. Es un lugar perfecto para los amantes de la observación de aves, que pueden avistar flamencos, garzas y otras especies en su hábitat natural. El entorno, con pasarelas y miradores habilitados, permite a los visitantes disfrutar de un paseo relajante mientras observan la interacción entre el río y el mar, un espectáculo natural que refleja el equilibrio perfecto entre la tierra y el agua.
Lugares cercanos: Santa Magdalena de Polpís, La Salzadella, Peníscola, Torreblanca, Benlloc, Les Coves de Vinromà, Vilanova d'Alcolea, Tírig, Catí, Cervera del Maestrat, Xert, Albocàsser, La Serra d'en Galceran, La Serratella.