La provincia de Las Palmas, integrada por las islas de Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura en la Comunidad Autónoma de Canarias, se distingue como un destino de excepcional valor patrimonial y natural. Esta región, bañada por el océano Atlántico, alberga una diversidad de atractivos que abarcan desde monumentos religiosos de trascendencia histórica hasta paisajes volcánicos y yacimientos arqueológicos de relevancia internacional, configurando un escenario ideal para un turismo reflexivo y respetuoso con su legado.
Estacionalidad y demanda: la provincia de Las Palmas reúne tres islas con una misma ventaja: sol casi todo el año. De octubre a abril, Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura llenan apartamentos, bungalós y villas de familias, parejas y jubilados de Reino Unido, Alemania, países nórdicos y Península, con estancias de una a varias semanas y de meses completos, con picos en Navidad, Carnaval y Semana Santa. De junio a septiembre, el turismo español y canario toma el relevo, y el viento de Fuerteventura y Lanzarote atrae a windsurfistas y kitesurfistas en pleno verano. Durante todo el año, las capitales, los puertos, los hospitales y los teletrabajadores sostienen una media estancia muy estable.
En la provincia de Las Palmas, la ocupación media anual se mueve generalmente entre el 65 % y el 72 % según MasterGuest. Destacan Las Palmas de Gran Canaria (alrededor del 69 %), San Bartolomé de Tirajana y municipios del sur de Gran Canaria y Lanzarote como Tías o Yaiza. La provincia se beneficia de una demanda constante a lo largo del año, especialmente en zonas turísticas consolidadas del sur de las islas.
Oferta y competencia local: en Maspalomas, Puerto Rico, Corralejo, Caleta de Fuste y Puerto del Carmen el mercado es maduro y competido, y destaca quien cuida fotografías, terraza, piscina, climatización, entrada autónoma y atención en varios idiomas. En el norte de Gran Canaria, los pueblos del interior y la costa oeste de Fuerteventura, la oferta profesionalizada es todavía limitada frente a una demanda creciente de naturaleza y deporte, y una vivienda bien presentada se convierte en referencia. Combinar estancias vacacionales con media estancia de invierno y de teletrabajo estabiliza la ocupación.
Perfil del huésped: en la provincia de Las Palmas cada isla tiene su huésped. Gran Canaria atrae a teletrabajadores y estudiantes en la capital, a jubilados nórdicos en el sur durante el invierno, a un huésped LGTBI muy fiel en Maspalomas y a ciclistas que entrenan en las carreteras del interior. Fuerteventura es el destino de familias alemanas e italianas, surfistas y amantes del viento. Lanzarote tiene un huésped británico y nacional muy consolidado, y atrae a triatletas y ciclistas que compiten o entrenan en la isla. En las tres, la demanda de trabajadores de temporada genera un mercado de media estancia estable. La nueva normativa exige revisar cada vivienda antes de publicarla.
Tipo de vivienda: en la provincia de Las Palmas, que agrupa Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura, la demanda varía mucho por isla. En Gran Canaria, los apartamentos del sur funcionan con jubilados europeos de invierno, los pisos de Las Palmas con nómadas digitales, y las casas rurales del interior con senderistas. En Lanzarote, las casas de estilo tradicional atraen a parejas y viajeros que buscan su paisaje volcánico. En Fuerteventura, las casas cerca de la playa funcionan con surfistas, kitesurfistas y familias. La licencia vacacional de cada vivienda debe revisarse con la nueva normativa.
Equipamiento clave: la terraza soleada, la piscina y una buena conexión a internet son lo más valorado en las zonas turísticas y por los huéspedes de larga estancia. En las islas orientales, muy expuestas al viento, las terrazas protegidas son un gran argumento. Los surfistas y kitesurfistas necesitan espacio para su material. En las medianías de Gran Canaria, la calefacción y el deshumidificador son importantes en invierno. La comunicación en inglés, alemán e idiomas nórdicos es fundamental. Una guía con playas, rutas y actividades de cada isla aporta mucho valor.